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La gestation de un fantasma

Por su parte, un profesor de Mecánica aplicada, el doctor W. J. Clawford, correspondiente al Instituto tecnológico de Belfast, comenzaba sus experiencias hacia 1915 con un circulo de mujeres dotadas, correspondientes a una sola familia: los Goligher. Especialmente Kathleen asombro al hombre de ciencia desarrollando efectos de traslación de objetos muy pesados mediante la emanación de una sustancia etérea que se comportaba como una palanca (cantilever). Crawford pensó haber descubierto en tales efluvios de origen psíquico la clave de las misteriosas levitaciones de objetos.

Franec Kluski, polaco, susceptible de realizar sorprendentes materializaciones, la francesa Marthe Beraud también conocida como Eva Camera, que llegaba a generar en el espacio extrañas y discutidas imágenes de personajes conocidos, de carácter plano, lo que suscitó acervas criticas de quienes veían en tales materializaciones, vulgares imposturas realizadas con fotograbados recortados en los periódicos; Florence Cook, de origen ingles, que casi llego a trastornar la mente , del profesor Crookes, provocando la gestación de un verdadero fantasma (Katie King); Stainton Moses que se elevaba en una silla ante el asombro de los expertos que le controlaban; Elizabeth D’Esperance, nacida en Londres, en 1919, que llego a materializar objetos tan extraordinarios como una gigantesca flor de lirio; Jean Guzik, un humilde obrero especializado en curtidos del que se asegura consiguió materializar fantasmales animales en el curso de sesiones espiritoides, forman la ya legendaria playade de individuos «dotados», cuyas asombrosas capacidades dieron cuerpo a la modema investigación parapsicológica, que en sus comienzos tomo el nombre de metapsiquica.

Para comprender mejor esas prodigiosas facultades de que hicieron gala Home, Palladino, Scheneider y otros personajes contemporáneos como Nina Kulagina, una mujer rusa que mueve objetos diminutos por influencia de sus manos, o el clarividente G. Groiset, fallecido recientetemente, es necesario analizar cuidadosamente el concepto de médium nidad.

L. G. B., una interesante «médium» española, contemporánea, nos contaba así sus experiencias:

«Yo necesito para ser poseída un silencio integral. Mis amigos, los que asisten a la sesión, comienzan el rezo de una oración pero sin musitarla con los labios. Necesito energía para que mi «guia» entre dentro de mi. Por ello pido siempre que nos cojamos de la mano formando una cadena espiritual. Gusto de cerrar los ojos e invoco a mi guía “Alejandro” para que venga a mi corazón. Dejo mi mente en blanco y de repente se enciende enfrente de ml una viva luz azulada. Es un azul eléctrico indescriptible. Observo como un suave aleteo y yo siento que voy a morir. Siento que mi alma me abandona. Desaparece de mi mente la idea de que estoy en el salón, olvido que all! están conmigo tantos amigos queridos. Noto como un zumbido de oídos y que me desvanezco…»

Mientras la médium se hallaba en trance, el ectoplasma emanado de su cuerpo adquiría la forma de Katie King. Crookes pudo fotografiar con todo detenimiento al fantasma, durante cuatro años y en medio de las mas figurosas condiciones de experimentación No pudo constatarse la existencia de ‘fraude