MANDRAGORAS

MANDRAGORAS
Demonios familiares; aparecen bajo la forma de pequeños hombres sin barba y con los cabellos esparcidos. Llámanse también mandragoras a unos muñequi-llos pequeños en los cuales habita el diablo y que los brujos consultan en sus embarazos.
Los antiguos atribuían grandes virtudes a la planta llamada mandragora, tal como la de procurar la fecundidad de las mujeres. Las más excelentes de estas raíces eran las que habían sido rociadas con la orina de un ahor­cado, pero no se podían arrancar sin morir, y para evitar esta desgracia ahondaban la tie­rra en todo alrededor de la raíz, ataban el extremo de una cuerda en ella y el otro ex­tremo al cuello de un perro, y en seguida, haciéndole a latigazos huir de allí, arrancaba la raíz; el pobre animal moría en esta opera­ción, y el dichoso mortal que tenía entonces esta raíz no corría ningún peligro y poseía un tesoro inestimable contra los maleficios.